10 cosas que no sabíamos del Papa Francisco contadas por él mismo

En una recordada entrevista al diario argentino “La Voz del Pueblo”, publicada el 25 de mayo de 2015, el Papa Francisco contó una serie de cosas que eran poco o nada conocidas sobre su vida. Aquí las recordamos.

1. No ve televisión

“Televisión no veo desde el año 1990 (se toma el tiempo para responder). Es una promesa que le hice a la Virgen del Carmen en la noche del 15 de julio de 1990”.

2. Solo lee un diario

Diario leo solamente uno, La Repubblica, que es un diario para sectores medios. Lo hago a la mañana y no me lleva más de 10 minutos ojearlo”.

3. No navega en Internet

4. Nunca ha visto jugar a Messi

Nunca ha visto jugar al famoso crack del Barcelona Lionel Messi. Cuando le preguntaron si como Papa se considera un Messi (delantero) o un Mascherano (defensa de la selección argentina), Francisco reveló que no ve fútbol y solo conoce a Messi porque lo visitó en el Vaticano. “Messi vino dos veces acá y nada más, no lo he visto (jugar)”.

5. Sigue al San Lorenzo a través de un guardia suizo

Nunca dejó de ser hincha del San Lorenzo, equipo argentino actual campeón de la Copa Libertadores, pero no ve los partidos de su equipo porque no ve televisión. Sin embargo se mantiene al tanto de la liga argentina gracias a “un guardia suizo que todas las semanas me deja los resultados y cómo va en la tabla”.

6. Duerme 6 horas en las noches y lee antes de dormir

“Tengo un sueño tan profundo que me tiro en la cama y me quedo dormido. Duermo seis horas. Normalmente a las nueve estoy en la cama y leo hasta casi las diez, cuando me empieza a lagrimear un ojo apago la luz y ahí quedé hasta las cuatro que me despierto solo, es el reloj biológico”.

7. Hace siesta

Dormir seis horas no bastan. “Después necesito la siesta. Tengo que dormir de 40 minutos a una hora, ahí me saco los zapatos y me tiro en la cama. Y también duermo profundamente, y también me despierto solo. Los días que no duermo la siesta lo siento”.

“Públicamente no lloro. Me pasó dos veces que estuve al límite, pero me pude frenar a tiempo. Estaba demasiado conmovido, incluso hubo algunas lágrimas que se escaparon, pero me hice el tonto y después de un rato me pasé la mano por la cara”. “Recuerdo una, la otra no. La que me acuerdo tuvo que ver con la persecución de los cristianos en Irak. Estaba hablando de eso y me conmoví profundamente” al “pensar en los chicos”.

9. Necesita estar con la gente

“No puedo vivir sin gente, no sirvo para monje, por eso me quedé a vivir acá en esta casa (en la residencia de Santa Marta). Esta es una casa de huéspedes, hay 210 piezas, vivimos 40 personas que trabajamos en la Santa Sede y los otros son huéspedes, obispos, curas, laicos, que pasan y se hospedan acá. Y eso a mí me hace muy bien. Venir aquí, comer en el comedor, donde está toda la gente, tener la misa ésa donde cuatro días a la semana viene gente de afuera, de las parroquias… Me gusta mucho eso. Yo me hice cura para estar con la gente. Doy gracias a Dios que eso no se me haya ido”.

10. Se considera ciudadano “de alma”

El Papa asegura que “siempre fui callejero. De cardenal me encantaba caminar por la calle, ir en colectivo, subte. La ciudad me encanta, soy ciudadano de alma” y explica que “en el campo no podría vivir”. Tal vez por eso aún añora salir a la calle sin preocupaciones. “Eso sí lo añoro, la tranquilidad de caminar por las calles. O ir a una pizzería a comer una buena pizza”.

 

Fuente: https://www.aciprensa.com/

Wesly Taveras

Soy Wesly Taveras Medina, Tengo 23 años de edad, nací en los Estados Unidos, me crié en República Dominicana. Tengo 4  hermanos, 2 hermanos mayores y dos hermanas menores; la mas joven está en el cielo.

Yo fui bautizado en la vigilia pascual del año 2000 cuando yo tenia 7 años de edad, porque mis padres habían dejado la iglesia católica para ese entonces.  Pero Dios que lo hace todo bien, los llamo de vuelta a la iglesia, a través de las catequesis del Camino Neocatecumenal, en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima. Desde entonces mis padres han visto el cambios que Dios hace en sus vidas y ellos han aprendido como transmitir la fe a mi y mis hermanos.

A pesar de crecer en un ambiente católico, ser monaguillo y viendo signos concretos de fe en mi familia y de ir a una colegio católico, la batalla contra el mundo, la carne y el diablo, fue muy difícil, y tuve muchas derrotas contra el diablo y muchas victorias en cristo. Antes yo no podía describir con palabras mi vocación a nadie. Aun hoy me sorprende que este viviendo una vida completamente diferente a lo que yo pensaba que sería la felicidad: Vivir lejos de mi familia, amigos y sin novias o carrera, etc. A pesar de estas experiencias, Dios ha sido fiel conmigo. Yo nunca pensé que el seminario o el sacerdocio era para mi, ya que yo amaba y todavía amo todas esas cosas. estoy consciente que si yo sigo en el seminario es porque Dios me ha tratado mejor que cualquier  cosa que yo haya conocido antes de entrar al seminario.

Yo estoy muy agradecido de Dios por haber llamado a mi familia a la iglesia, por el don de la formación en el seminario, lugar donde todos encontramos el amor de Dios (que es con mucho lo mejor que todo lo que el  mundo nos puede ofrecer a nosotros) y finalmente, estoy muy agradecido por todos los benefactores del seminario y aquellos que oran por nosotros, y aqueos que nos apoyan financieramente en el cumplimiento de la misión de traer la “Buena Nueva” de Jesucristo.

Que María, la madre del redentor, este con todos ustedes y que Dios los bendiga cien veces.

Traducción de la experiencia de Wesly Taveras, para evento de caridad del seminario.

EL CÁNCER, UN REGALO DE DIOS

El título puede parecer un poco exagerado, mas es eso que estoy experimentando en este tiempo, desde que descubrí la enfermedad. Soy João Paulo, seminarista misionero del Seminario Arquidiocesano Redemptoris Mater de Santo Domingo. Soy de Brasil y ya tengo casi ocho años viviendo aquí. También ya estuve de misión en Haití y Moca.

En el inicio de este año descubrí que tengo cáncer. Al inicio, no quería aceptarlo. Cuando me pidieron la biopsia, me asusté. Aún tenía esperanzas de salir negativo; soy joven, saludable, eso solo ocurre con los demás, conmigo no puede ocurrir, es lo que pensaba. Mas sentía a la vez algo dentro de mí que Dios me pedía más y quería hacer algo diferente conmigo. Incluso, di un nombre para mi tumor: mi “pequeño tiburón”, porque el cáncer me hizo moverme mucho, como un tiburón hace con los peces.

Cuando supe el tipo que cáncer, quedé muy triste e asustado, por saber que era un tumor maligno y agresivo. El médico dijo que era manejable, pero sería fuerte el tratamiento. Él dio un tiempo para pensar. También estaban el costo; ya había gastado mucho dinero con los análisis, estudios, etc., y ahora tenía que buscar para las quimios y los medicamentos; no eran baratos; y yo sin seguro médico, más complicado tenía la situación.

Me acuerdo muy bien que me tomé dos días, que parecieron los más largos de toda mi vida, para pensar la situación y tomar una decisión. Por primera vez estaba siendo probada mi fe, si confío en Dios o no; si estoy dispuesto a sufrir un poquito como Él sufrió por mí. Cuando pregunté al médico el motivo de todo eso, así me respondió: “no hay un porqué; hay que aprender a vivir con eso y seguir adelante”. Dijo lo mismo que mis formadores. Descansé al escuchar eso. Vi que era de la voluntad de Dios, un regalo de Él para mí como la vida misma es un regalo de Dios. Fue la primera noche que dormí tan bien después de meses. Fue eso que me dio fuerza para el día siguiente marcar la fecha de la primera quimio.

Hoy continúo con las quimios, y no sé cuántas serán. Estoy cambiando mucho en tan poco tiempo, y me asusto por eso; pero a la vez me lanzo en todo este proceso. Vivo el momento, como se fuera el último. Está siendo un tiempo de gracia para mí. Nunca me han faltado los medicamentos y el dinero para pagar las quimios: Dios provee todo en su momento. Dios se vale de personas concretas, de hermanos, de amigos, de los seminaristas y de los formadores, que me prestan todo el soporte y el servicio necesario en este tiempo. Hoy comprendo a los enfermos. Me solidarizo junto con ellos.

Me sorprende la cantidad de oraciones, de todo el esfuerzo tanto del equipo médico como de todo el seminario por mí. ¡Es gratificante ver y saber que todos están torciendo, rezando por mí! ¡Dos países a la vez! Nunca imaginé que tenía tantos amigos, tantas personas que me quieren bien. ¡Me siento mimado por Dios y por todos! Y eso no es un masoquismo, no es que me gusta sufrir, ¡No! Sino porque Él está haciendo todo estupendamente bien. Dios realmente sabe qué hacer conmigo. Doy las gracias a todos por estar conmigo en este tiempo. Cuento con las oraciones de todos.

Rezad por mí.

Seminarista Joao Paulo De Souza

EL CÁNCER, UN REGALO DE DIOS

El título puede parecer un poco exagerado, mas es eso que estoy experimentando en este tiempo, desde que descubrí la enfermedad. Soy João Paulo, seminarista misionero del Seminario Arquidiocesano Redemptoris Mater de Santo Domingo. Soy de Brasil y ya tengo casi ocho años viviendo aquí. También ya estuve de misión en Haití y Moca.

En el inicio de este año descubrí que tengo cáncer. Al inicio, no quería aceptarlo. Cuando me pidieron la biopsia, me asusté. Aún tenía esperanzas de salir negativo; soy joven, saludable, eso solo ocurre con los demás, conmigo no puede ocurrir, es lo que pensaba. Mas sentía a la vez algo dentro de mí que Dios me pedía más y quería hacer algo diferente conmigo. Incluso, di un nombre para mi tumor: mi “pequeño tiburón”, porque el cáncer me hizo moverme mucho, como un tiburón hace con los peces.

Cuando supe el tipo que cáncer, quedé muy triste e asustado, por saber que era un tumor maligno y agresivo. El médico dijo que era manejable, pero sería fuerte el tratamiento. Él dio un tiempo para pensar. También estaban el costo; ya había gastado mucho dinero con los análisis, estudios, etc., y ahora tenía que buscar para las quimios y los medicamentos; no eran baratos; y yo sin seguro médico, más complicado tenía la situación.

Me acuerdo muy bien que me tomé dos días, que parecieron los más largos de toda mi vida, para pensar la situación y tomar una decisión. Por primera vez estaba siendo probada mi fe, si confío en Dios o no; si estoy dispuesto a sufrir un poquito como Él sufrió por mí. Cuando pregunté al médico el motivo de todo eso, así me respondió: “no hay un porqué; hay que aprender a vivir con eso y seguir adelante”. Dijo lo mismo que mis formadores. Descansé al escuchar eso. Vi que era de la voluntad de Dios, un regalo de Él para mí como la vida misma es un regalo de Dios. Fue la primera noche que dormí tan bien después de meses. Fue eso que me dio fuerza para el día siguiente marcar la fecha de la primera quimio.

Hoy continúo con las quimios, y no sé cuántas serán. Estoy cambiando mucho en tan poco tiempo, y me asusto por eso; pero a la vez me lanzo en todo este proceso. Vivo el momento, como se fuera el último. Está siendo un tiempo de gracia para mí. Nunca me han faltado los medicamentos y el dinero para pagar las quimios: Dios provee todo en su momento. Dios se vale de personas concretas, de hermanos, de amigos, de los seminaristas y de los formadores, que me prestan todo el soporte y el servicio necesario en este tiempo. Hoy comprendo a los enfermos. Me solidarizo junto con ellos.

Me sorprende la cantidad de oraciones, de todo el esfuerzo tanto del equipo médico como de todo el seminario por mí. ¡Es gratificante ver y saber que todos están torciendo, rezando por mí! ¡Dos países a la vez! Nunca imaginé que tenía tantos amigos, tantas personas que me quieren bien. ¡Me siento mimado por Dios y por todos! Y eso no es un masoquismo, no es que me gusta sufrir, ¡No! Sino porque Él está haciendo todo estupendamente bien. Dios realmente sabe qué hacer conmigo. Doy las gracias a todos por estar conmigo en este tiempo. Cuento con las oraciones de todos.

Rezad por mí.

Seminarista Joao Paulo De Souza

Primera misa de padre Juan Cabrera

Primera misa del Padre Juan Cabrera, será el Domingo 8 de julio, en la Capilla San Nicolas. Recordarles a todos

la gracia que se conceden en la primera misa por la indulgencia plenaria.

Nota: No habrá misa el Sábado en la noche.

Reunión pastoral de la Salud

Reunión Pastoral de la salud

Se realizará una reunión con la pastoral de la salud El día 19 de julio a las 08:00 pm, en la capilla de la milagrosa.19 junio, 2018
Llegó el día de la reunión

Homilía Dominical 17 de Junio 2018

Queridos hermanos, la liturgia de este domingo XI del Tiempo Ordinario, nos presenta, en primer lugar, la profecía de Ezequiel (Ez 17, 22-24), la cual está dirigida al “resto de Israel”, un pueblo humilde y reducido al volver del exilio de Babilonia que había de ser hogar de los pueblos poderosos en tiempos del Mesías. more “Homilía Dominical 17 de Junio 2018”

Altagracia Amparo Gonzalez

Nacida en Bani, Escondido, el 21 de enero 1927. Hija de los señores Remigio Mateo y Filomena Gonzalez. Era la penúltima de 8 de hermanos. Fiel esposa y abnegada compañera de Bienvenido Diaz Nibar, con quien procreo 10 hijos, Gertrudes, Ismael, Carmen, Martire, Eligio, Milciades, Pablo, Silvia, Juan Alberto, también crio a sus otros dos hijos Maximo y Dinora .

Fue una mujer de campo, trabajadora, madre generosa, cariñosa y feliz con su trabajo a tiempo completo de cuidar y fomentar los buenos valores en su familia. Abuela consentidora de las caprichos de sus nietos, pero siempre tuvo el don de criar con firmeza y amor en la corrección. Fiel y creyente en la Fe cristiana, sus preocupaciones nunca estaban lejos del amor del Padre. Gracias a esa Fe y esperanza con la que vivió sus hijos y nietos hoy están agradecidos con Dios por haberla tenido prestada por estos años tan hermosos a su lado.

Descansa en paz Madre querida, desde aqui estamos seguros de que estas rezando y pidiendo por nosotros como siempre siempre lo hacías y ahora mas cerquita de Dios, es con mucho lo mejor.

Patricia

Esta siendo expuesta en: Funeraria Jerusalén

Misa de cuerpo presente:

08:30am

Hora de entierro: 10:00am

Lugar: Jardin Memorial